Como ya les he contado, últimamente mi pasatiempo favorito es rebuscar entre las películas que me han gustado en el pasado -mayormente bajadas de Internet y guardadas en discos, cuando no estaba tan candente el tema de los derechos de autor-, para volver a deleitarme con ellas en las nochecitas mientras descanso junto al fuego de la chimenea.
Y en esta segunda o tercera mirada (bueno, a algunas las he visto mucho más de dos veces!), he descubierto que más allá del guión y las actuaciones, a menudo lo que me fascina es la ambientación, concretamente los paisajes y locaciones elegidas para servir de escenario a la acción que se narra. Este elemento, que en su momento operaba de modo casi subconsciente (eclipsado seguramente por la propia fuerza dramática del contenido) adquiere ante mi nueva perspectiva estética una importancia decisiva; tanto que a menudo me encuentro, apenas terminada la sesión cinematográfica, investigando obsesivamente en Internet dónde fueron filmadas y si existen REALMENTE las escenografías que se ven en la historia...
Ello me inspiró a crear una nueva sub-sección en el blog, destinada a mostrar mis "casas de película" favoritas. Y decidí empezar con una no muy conocida: se trata de "Half light" (traducida al español como "En la tiniebla"), un thriller del año 2006 que tiene como protagonista a Demi Moore y cuyos detalles técnicos pueden encontrar aquí.
Seré honesta: no es lo mejor que he visto en mi vida (lo digo desde mi perspectiva de espectadora, sin pretensión de hacer una crítica de cine seria). Se trata de una historia bien lograda, que te mantiene en el borde de la silla hasta el final -aunque a algunos el desenlace les parece demasiado flojo-, basada en un suspenso mayormente psicológico, sin exceso de sangre ni efectos especiales de mal gusto. No obstante, el argumento aparece cargado de un tono lúgubre (incluyendo apariciones fantasmales del hijito de la protagonista, muerto trágicamente al inicio del filme) que no condice con mis preferencias y estado de ánimo actuales; debe ser cosa de la edad, pero siento que ya no estoy para sustos ni situaciones de corte sobrenatural como las que se plantean en la trama.
Sin embargo, al volver a verla entendí finalmente cuáles fueron los elementos que en verdad me enamoraron de esta película: en primer lugar, el personaje protagónico es una escritora (lo cual me provocó una inmediata identificación); en segundo, cuenta con una exquisita banda sonora instrumental de inspiración céltica, que la transporta a una casi levitando a lo largo de toda la cinta; y en tercero, está ambientada en una adorable cabaña rústica frente al mar, con vista a un bucólico faro...
Así que hoy, gracias al estupendo material fotográfico publicado por Julia en su página Hooked on Houses, tengo el placer de presentarles esta idílica "casa de película", ubicada en la costa inglesa de Cornualles, corazón de la cultura celta. Así es como se ve en la producción cinematográfica:
... y así es en la vida real:
Por cierto, si a alguien le interesa alquilarla para tomarse unas vacaciones o disfrutar de una escapada romántica (y está en condiciones de permitírselo), puede hacerlo a través de este sitio; lo que echarán de menos es la vista de la isla con el faro, que es una imagen generada por computadora para la película... (ya ves, Menchu, que la tuya sigue ganando con ventaja!!!)
Y bien, ¿cuál prefieren ustedes: la real o la "de película"? Yo definitivamente me quedo con la ambientación cinematográfica (a pesar de que luego de ver el filme, me daría un poco de escalofrío quedarme allí sola!). Igualmente y a los solos efectos inspiracionales, me tomé la libertad de editar algunas escenas de la peli -y unas cuantas piezas de la banda sonora compuesta por Brett Rosemberg- para elaborar un videoclip casero donde dejo fuera toda la parte macabra del libreto y "rearmo" la historia a mi manera... espero lo disfruten (recomiendo mirar el video directamente en Youtube y con la máxima resolución permitida, para apreciar mejor los detalles decorativos).








