La buhardilla de Kassandra

Un santuario donde atesoro mis proyectos decorativos... y algunas otras pequeñas maravillas que enriquecen el Alma

diciembre 28, 2014

Nuevos tiempos, nuevos rumbos


¡Buen domingo, mis amigas! 

Aquí me tienen otra vez, después de disfrutar una semana completa de "terapia desintoxicante" literalmente aislada en nuestro ranchito de la playa (sin internet, señal de celular ni vecinos en una cuadra a la redonda...) Sé que tal vez a algunas de ustedes se les haga difícil entender cuánto apreciamos mi familia y yo "escaparnos de la civilización" -especialmente en épocas festivas como ésta-; pero la realidad es que, ante la imposibilidad (por la distancia física) de reunirnos con nuestras familias para compartir las Fiestas tradicionales, desde hace algunos años elegimos celebrarlas en frugal intimidad y en estrecho contacto con la Naturaleza...

De ahí que aunque, siguiendo la tradición, el 8 de diciembre había decorado la casa, armado el árbol y dispuesto el pesebre en forma casi idéntica que el año pasado -"blanco y etéreo" era mi consigna de entonces-, nuestra auténtica Navidad al final transcurrió lejos de esta cuidada escenografía, entre paredes a medio revocar y junto a un arbolito mucho más humilde (aunque que para mí tiene un significado muy especial porque lo compré el año que esperaba el nacimiento de mi Principito, cuando mi panza gigantesca dificultaba grandes despliegues decorativos y además vivíamos en un apartamento diminuto donde apenas cabía la cuna...).


Hoy aquel bebé que yo amamantaba acompañada por el rítmico titilar de las luces multicolores, es ya un inquieto niño de cinco años, que disfrutó enormemente ayudándome a adornar su arbolito la misma tarde del 24, mientras cantábamos villancicos en un dúo algo desafinado; el mismo hombrecito sabio que -a pesar de habérsele explicado desde muy pequeño el verdadero origen de los regalos navideños- este año ELIGIÓ CREER en Papá Noel, e incluso aseguró haberlo visto cruzando por el cielo estrellado ("no, no era una bengala roja, mamá: ¡te digo que era el trineo con los renos y todo!") para descubrir poco después, con sincero arrobamiento, los modestos obsequios que aparecieron mágicamente al pie del árbol...


Ahora, el fin del año se acerca a pasos de gigante; y si todo sale según lo planeado, el 2015 nos despertará igualmente en la paz increíble de aquel lugar, acunados por el arrullo del mar y el trino de los pájaros. Pero en el ínterin, se imponía un retorno momentáneo a la ciudad para cumplir con las faenas domésticas (alimentar las mascotas y las gallinas, recoger los huevos, regar y chequear el estado de nuestras hortalizas) y de paso, dejarles aquí mis últimas reflexiones de 2014, incluyendo la revelación de los cambios trascendentales que se avecinan en nuestras vidas.

 

Como les he comentado muchas veces, soy una persona de temperamento lento. Cada paso que doy en la vida, cada nuevo emprendimiento, cada encrucijada a la que me enfrento exige una concienzuda reflexión, una exhaustiva búsqueda de información, una tormenta de ideas que contemple todas las posibilidades del asunto, y una planificación detallada y meticulosa (normalmente por escrito y con abundantes ilustraciones).

Pero eso no sería un problema en sí mismo, si no fuera por un detalle menor: lo que Sarah Ban Breathnach llama "la doble naturaleza del tiempo", que los antiguos griegos denominaban Chronos y Kairos.


"Chronos representa relojes, fechas límite, calendarios, agendas, gráficos, despertadores. Chronos es el aspecto negativo del tiempo. [...] En Chronos pensamos sólo en nosotros mismos. Chronos es el tiempo del mundo."

"Kairos significa lo trascendente, la infinidad, la reverencia, la alegría, la pasión, el amor, lo sagrado. Kairos es tener intimidad con lo real. Kairos es el aspecto positivo del tiempo. Kairos es libertad. [...] Kairos es el tiempo del Espíritu."

"Chronos requiere velocidad para no malgastarlo; Kairos necesita espacio para ser saboreado. Hacemos en Chronos. En Kairos podemos ser".
(«El Encanto de la Vida Simple», página correspondiente al 12 de octubre)


Es así que, mientras me encuentro inmersa en cualquier proceso de elaboración creativa -trátese de una receta culinaria, el tuneo de un mueble, la confección de una prenda de ropa, un proyecto de negocio o un ritual de belleza casero- mi ser entero funciona en Kairos, es decir, el "tiempo sin tiempo". Pero mientras tanto, el mundo exterior sigue rodando bajo la tiranía de Chronos, que obliga a arrancar hoja tras hoja en el calendario y a tachar línea tras línea en su implacable agenda. ¿Qué resulta de esto? Que cuando yo finalmente me decido a "bajar de la nube" (como diría mi madre) y tratar de materializar mis proyectos, a menudo descubro que los tiempos del mundo avanzaron dejándome a un costado, y las situaciones a que debo enfrentarme ahora no tienen nada que ver con el plan original...

Eso es precisamente lo que ocurrió con cada lugar en que he vivido durante la última década: me mudo a un nuevo sitio, comienzo mi "romance" con la casa, mido, planifico, hago cientos de bocetos, elijo telas y pinturas y visualizo en mi mente el aspecto exacto que quiero darle a esa finca en particular para transformarla en un hogar único y personal. Pero la puesta en práctica de mi ensueño decorativo suele insumir meses o incluso años de dedicación intermitente, que se alternan con períodos de falta de inspiración (o más comúnmente, de dinero), sobrecarga de obligaciones mundanas, o simplemente una mengua de energía física y emocional; y para cuando quiero darme cuenta -sin haber alcanzado a manifestar en el plano material ni la cuarta parte de lo planeado originalmente- de pronto la realidad me abofetea en pleno rostro, ¡y descubro que debo mudarme de nuevo!


Tal vez algunas de ustedes -las que me leen desde hace más tiempo- no hayan olvidado la ilusión con que me instalé en esta casa, hace ya más de año y medio; cómo imaginé decorarla en suaves tonos neutros y cremas (hasta creé para la ocasión un tablero especial en Pinterest, que titulé Dream in cream) y llenarla de detalles románticos y especiales que la convirtieran en mi "hogar soñado". Recuerdo incluso que, cuando le comenté a mi compañero mis múltiples y delirantes proyectos, sentenció -medio en serio, medio en broma-: "te doy seis meses a partir de ahora para hacer todas las reformas y mejoras que puedas; después, nos dedicaremos a VIVIR en la casa, ¡esté como esté!" 

Como era de esperarse, seis meses apenas alcanzaron para que mi lento cerebro tomara conciencia de que YA ESTABA habitando la casa nueva; y recién entonces empezó el proceso de intentar vestirla con mis toques personales. No es que no haya conseguido nada, desde luego: si bien únicamente a través de pequeños detalles puntuales (¿notaron que nunca he sido capaz de mostrarles un ambiente completo de la casa?), igualmente logré en ocasiones vislumbrar algo de la magnificencia que soñaba para mi hogar. Claro que estos acentos decorativos aislados y sutiles -algunos de los cuales elegí para ilustrar este post- ni siquiera se acercaban todavía a bosquejar el complejo collage que había creado en mi cabeza al inicio de la ensoñación...


Como sea, cuando finalmente había logrado convencerme a mí misma de que Sarah tenía razón al afirmar que "quizá no sea el hogar con el que siempre has soñado, pero sí ampara tus sueños; y esos sueños pueden transformarlo en el hogar que anhelas", de pronto vuelvo a chocar de frente con el almanaque: el tiempo implacable -Chronos- otra vez me ha jugado en contra... y me encuentro ante la inminencia de una nueva mudanza (¡la cuarta en menos de seis años!)

Lo hemos discutido mucho a nivel de familia. Hemos explorado y sopesado las posibilidades día tras día, intentando tomar la decisión más adecuada para nosotros y para el Principito. Por un lado, al amparo de la ley tenemos la chance de quedarnos en esta casa -alquilada- por al menos un año más, luego del cual incluso podríamos renegociar un nuevo arriendo. Pero por otro lado, el estilo de vida extremadamente frugal al que elegimos ceñirnos cuando nació nuestro hijo (cuando renuncié a mi trabajo profesional para dedicarme full time a su cuidado y disfrute) hace que la mayor parte de nuestro presupuesto actual se destine al rubro vivienda -además del alquiler propiamente dicho, aquí las tarifas por servicios públicos esenciales como la electricidad y el agua corriente son notoriamente caras-. Lo cual determina la paradoja de que, poseyendo un terreno propio (cerca del mar, por añadidura) carecemos de capacidad de ahorro para construir nada en él porque casi todos nuestros ingresos se destinan a sustentar una casa ajena, que tarde o temprano deberemos abandonar de todos modos...


Entendámonos: no soy de las personas que "echan raíces". Si bien fui criada en el siglo pasado, en una familia tradicional donde campeaba el concepto de que "progresar" era llegar a ser dueño del techo que te cobijaba -aunque pasaran una vida entera amortizando hipotecas usurarias-, una serie de circunstancias traumáticas (entre ellas perder mi primera casa soñada gracias a la especulación financiera del gobierno de turno) me convencieron de que ningún objeto material debía ser el fundamento de nuestra seguridad personal, y que era preferible "desplegar alas" y moverse libremente hacia donde el viento de la vida nos llevase en cada momento, antes que intentar arraigarse a un lugar determinado por el resto de nuestra existencia.

Sin embargo, estos últimos años he comprobado que mis necesidades auténticas no se ajustan a ninguno de esos extremos, sino que transitan por un prudente sendero del medio: si bien estoy convencida de que la gente cambia y evoluciona con los años (y que muchos de esos cambios implican casi obligadamente un traslado hacia otro escenario físico), también he comprendido que en este punto del camino mi Alma anhela cierto grado de estabilidad: necesito TIEMPO SUFICIENTE para ir insuflando calmadamente mi impronta en el hogar que habito, sin prisas ni urgencias determinadas por plazos contractuales; para plantar un rosal o un duraznero con la convicción de que verdaderamente llegaré a disfrutar de sus flores y frutos; en fin, para edificar a mi ritmo una suerte de refugio privado, armonioso y bello, sin la oscura y desmotivadora sospecha de que ni bien termine (o tal vez incluso antes!) tendré que abandonarlo para empezar de cero en otro lugar...

 

Por eso decidí aceptar la osada propuesta de mi compañero, posponer por un rato los proyectos personales que venía manejando hasta ahora -la apertura de la tienda virtual, por ejemplo- y consagrarme en cuerpo y alma al desafío que nos proponemos encarar juntos: trasladarnos apenas asome el nuevo año al terreno en la costa (aunque implique dejar parte de nuestras voluminosas pertenencias en depósito) y una vez allí, con el presupuesto familiar saneado y liberado de obligaciones abusivas -los servicios públicos en Brasil cuestan la décima parte que en Uruguay... ¡y no exagero!- encarar la paulatina ampliación de las construcciones existentes, hasta alcanzar las comodidades imprescindibles para vivir y desarrollarnos óptimamente como familia y como individuos.

Sé que no será fácil, que durante varios meses tendremos que vivir de forma más bien precaria, sin muchas comodidades de las que gozamos hoy día. Pero más allá de estas aparentes dificultades, me propongo abordar la empresa con espíritu positivo: después de todo, no muy a menudo se presenta la oportunidad de tener ante nosotras un gran lienzo en blanco, listo para que empecemos a crear en él, línea sobre línea y pincelada tras pincelada, el Hogar con el que nuestra Alma sueña... (y en última instancia Chronos jugará a favor: como dicen por ahí, el tiempo pasa volando y si sabemos aprovecharlo, para cuando llegue el invierno estaremos instalados en la nueva casa propia!)


Los principios rectores en este nuevo tramo del camino serán, en gran medida, los mismos que hemos aprendido y compartido hasta ahora: aguzaremos el ingenio para construir de la forma más ecológica y frugal posible, mezclando técnicas de construcción tradicionales y alternativas, y haciendo nosotros mismos la mayor parte del trabajo, a fin de emplear el mínimo de mano de obra contratada (¿mencioné alguna vez que "la otra mitad del equipo" inició su experiencia laboral trabajando como albañil, y que una servidora se maneja bastante bien en las áreas de electricidad, sanitaria y carpintería?) Reciclaremos, reutilizaremos y renovaremos tantos materiales como podamos, utilizando elementos del medio que puedan extraerse sin depredar, y aprovechando las condiciones naturales -sol, lluvia, desniveles del terreno, vegetación nativa- para obtener de ellos el máximo beneficio. Apostaremos a rodear nuestro hogar de un entorno verde (jardines, árboles frutales, hierbas aromáticas, huerta orgánica, invernáculo para especies delicadas, estanque para plantas acuáticas) y habrá también espacios propios para nuestros amados animales de compañía, incluyendo las gallinas que contarán con un marco natural y saludable para su óptimo desarrollo.


Pero además -y este es un compromiso que asumo a título estrictamente personal- pretendo crear en ese pequeño rincón del mundo un auténtico SANTUARIO de Belleza, Serenidad y Armonía. Es que mis dos amores (hombres al fin) comparten una visión totalmente pragmática de la realidad: sólo consideran importante rodearse de cosas útiles. Y admito que durante mucho tiempo, yo misma he sucumbido a la tiranía de ciertos materiales -por ejemplo el plástico- por su innegable practicidad, aun cuando su aspecto atenta contra el más elemental sentido de la estética (sin mencionar sus efectos nocivos sobre el ambiente). Sin embargo, he terminado por aceptar que mi sensible Alma femenina sólo puede crecer y florecer propiamente cuando está rodeada de Belleza; de modo que en este nuevo reto que tengo por delante me propongo aplicar al pie de la letra la famosa frase de Elsie de Wolfe: "Voy a hacer que todo a mi alrededor sea hermoso; esa será mi vida". Por tanto, en mi futuro hogar sólo tendrán cabida aquellos objetos que me resulten útiles Y TAMBIÉN bellos (o en su defecto, simplemente bellos); en cambio ya no toleraré la fealdad, por más utilidad momentánea que pueda ofrecer...

 

Y sobre todo, no volveré a cometer el error de esperar a tener una casa TERMINADA para empezar a disfrutarla; por el contrario, desde el inicio mismo del proyecto y sin importar cuán precarias sean las condiciones de vida en cada etapa puntual, procuraré que haya a mi alrededor al menos un toque de estilo, hermosura, elegancia y/o romanticismo, para alimentar y estimular la pasión creativa de mi Ser Esencial. Es que después de todo, como apunta Sarah, "se tarda literalmente años en alumbrar un sueño, sea éste una familia, una carrera profesional, un hogar o un estilo de vida"; de hecho, "descubrir tu auténtico estilo de decoración es muy similar a las etapas creativas que entraña escribir un libro: [...] estarás continuamente corrigiendo, arrancando lo que ya no significa nada para ti, haciendo cambios sutiles y a la vez significativos en la decoración cuando los capítulos de tu vida permitan, o exijan, ser reescritos"..


Y ya que el inicio de esta nueva etapa personal y familiar coincide con el comienzo del año, decidí que ameritaba ser documentado en un nuevo blog, orientado exclusivamente a todo lo que tenga relación con la construcción de este hogar soñado. Este sitio tendrá una impronta ligeramente diferente a la de la Buhardilla: pretendo consignar allí en forma cronológica el "paso a paso" de nuestra aventura constructiva -como si se tratara de un diario personal, o mejor aún, de una bitácora de viaje ilustrada-, incluyendo notas de inspiración y fotos de los progresos que vayamos logrando, pero también mis pensamientos e impresiones personales en cada pequeño avance hacia la concreción de nuestro proyecto, así como consejos y tips que puedan ser de utilidad a otras personas dispuestas a embarcarse en una propuesta similar.

Ello no significa un adiós definitivo a esta buhardilla que tantas satisfacciones me ha brindado: es probable que regrese por aquí esporádicamente, para compartir algunas de esas inquietudes que me asaltan de vez en cuando y que exceden la temática específica del nuevo blog. Tomémoslo pues como un simple "período de vacaciones", tras las cuales volveremos a encontrarnos para compartir un té mañanero y esas pequeñas labores artesanales que tanto nos gustan a todas... Mientras tanto, a quienes interese acompañarme en esta nueva y emocionante aventura, las invito desde ya a seguirme en "My House of Belonging".

http://myhouseofbelonging.blogspot.com/

Abrazos apretados, bendiciones por toneladas y un muy Feliz Año 2015 para todas!!!

16 comentarios:

retroyconencanto dijo...

¡Pues ya tienes a la primeras seguidoras de tu nuevo blog, Kassandra! Nos has vuelto a deleitar con tu escritura en este precioso post de hoy. Alguien dijo a una de nosotras en un momento de negatividad absoluta por acontecimientos imprevistos y muy dolorosos, que todo cambio es para bien. Sabemos lo que supone una mudanza (una la ha hecho recientemente...) y el trabajo que implica, lo que cuesta despedirse del hogar anterior y la incertidumbre de estar seguros de haber hecho lo correcto con el cambio. Pero sabemos que tendrás un hogar perfecto, hecho por vosotros mismos, con la satisfacción que ello supone. Nos ha encantado eso de la doble naturaleza del tiempo...(cuan listos eran estos griegos, jeje), y los beneficios de Kairos, Desgraciadamente nosotras solemos ir más con Chronos... Tenemos que poner más empeño en Kairos, jeje. En fin, que estamos contigo, amiga. Disfrutaremos de tu nuevo blog y de tu nueva casa, como lo harás tú. ¡¡seguro!!

Un beso enorme de las dos y que sigas siendo como eres. ¡¡Nos encantas!!

J&Y

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Luna dijo...

Mi querida Kassandra, quedé impresionada ante tu hermoso relato y los cambios que deseas incorporar a tu vida!!
Indudablemente, a lo largo de la vida, tenemos ciclos y etapas que, más tarde, vamos dejando atrás por otros que nos seducen o fascinan más, por que en realidad los seres humanos vamos cambiando, creciendo a nivel personal y del mismo modo, nuestras necesidades también cambian.
Me parece muy acertada vuestra idea de construir y ampliar vuestra casa en propiedad y mucho más, con tus inquietudes e ideas, es un cambio muy grande, pero también una oportunidad de seguir creciendo y avanzar en la vida.
Modificar el estilo de la misma no será fácil, habrá que adaptarse, pero te veo con mucha fuerza e ilusión y eso puede con todo, desde luego me parece una idea maravillosa y te deseo la mejor de las suertes.

Por supuesto, en esta nueva etapa estaré contigo, ese nuevo blog promete muchísimo, qué ilusión tan grande, a por elloooo!!!!

Por cierto, tienes un tablero cream que es un verdadero sueño!!

Un container lleno de besos, mucho ánimo y recuerda: "El Poder está dentro de Ti"

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Lady of the Woods dijo...

Hola Mi Anam Cara, how beautifully is this written even through the dyslexic google translater lolol.....but I cannot write much here since I learned the dyslexic translator also corrupts my words too, saying something I did not, but I am a new follower of your new blog, of course, and I am always supporting you. I think I'm going to have to learn to speak and write Spanish once and for all :D:D:D

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Lucia Sapena dijo...

Kasandra!! Pero que buena noticia!! Eso si es empezar bien el año.....que ilusión!! Te auguro mucha felicidad en ese nuevo proyecto de casa y de vida al fin y al cabo.
Voy al nuevo blog!! Me muero de ganas de ver todo lo que vas a hacer!!
Feliz 2015!! Un abrazo fuerteeee!

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Isabel para ALROMASAR dijo...

¡¡Querida Kassandra...menuda aventura os espera!! Me parece una noticia fenomenal para empezar el año y ahora si que no tienes excusa para disfrutar de la construccion de tu hogar desde los cimientos "literalmente".
¡¡Por supuesto que voy a hacerme seguidora del nuevo blog para no perderme ninguna novedad del nuevo hogar!!
Besitos

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Mamy a la obra dijo...

K!!!!! Siempre que leo tus post voy como haciendo notas mentales de lo que te voy a escribir y cuando llega el final ya me olvide de todo y te escribo lo que me sale en el momento!! De esto se desprende que mis comentarios sean un "barullo" de opiniones a veces inconexas entre si!! Perdon!!
En un principio, felicitacinoes por esa decision!! Yo (o nosotros mejor dicho) hubiese hecho exactamente lo mismo!! Nosotros nos hemos mudado a nuetsra casa cuando aun faltaba tres cuartos de construccion por temrinar!! Yo lavaba los platos afuera en un fuenton, porque no teniamos cocina!! Pero, como decis por ahi, eramos felices plantando un arbolito que sabiamos que ibamos a ver crecer!! (aunque despues una maldita tormenta lo haya tirado abajo!! Ironias de la vida!!)
Decis que tardas meses en planificar, pero por lo que veo, ya tenes muchisimas ideas enla cabeza, eso denota el entusiasmo por emprender esta nueva etapa!! Adelante, que es hermoso crear un nuevo hogar!!! Alli estare para seguirte por esos lados tambien!!
Besos inmensos!!!!!!

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rosy dijo...

kassandra , me alegro muchísimo por ese gran cambio , te deseo lo mejor , y por supuesto que estaré ahí para ver todo lo que haces , ya soy seguidora de tu nuevo blog..... un besazo y feliz año 2015.......

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Decosur66 dijo...

Ohhhhh Kassndra,nos encanta el giro que vas a dar en tu vida,con tus palabras nos has transmitido esa ilusión aunque lo veas con ojos espectantes!
Tu no te preocupes demasiado,deja fluir el tiempo a tu favor,seguro que a su debido tiempo todo va tomando forma!
Estamos seguras que te integrarás completamente en la naturaleza,tu eres muy espiritual y seguro que tu ánimo lo nota enseguida!
Nosotras vamos a ver tu otro blog y a hacernos seguidoras,queremos ser parte de esta apasionante aventura y seguir disfrutando de tus entradas,que nos hacen reflexionar y pararnos un rato en este mundo de prisas.
Muchos besos de las dos

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elena dijo...

Kassandra,sois unos valientes por tomar esa decisión!!
Te mando mucha energía positiva porque en semejante aventura seguro qué habrá momentos de flaqueza cuándo se tuerzan los planes!!
Ya te sigo en el nuevo blog y estaré encantada de seguir tus progresos y tus meditaciones en voz alta!!
Feliz año y un abrazo fuerte!!

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Angélica D dijo...

Hola Kassandra querida !, vaya cambio que te espera pero siempre las mudanzas son para mejor ,, fuerza amiga espero que este otro año llegue lleno de bendiciones para ti y tus seres queridos
Cariños ,

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Lídia Montiel dijo...

Querida Kassandra, estas fechas de diciembre me sobrepasan en emociones y recuerdos y en actividades que a veces no quiero hacer y procuro evitar. Me estoy conectando poco y haciendo un poco de relax y no tan de golpe como tu pero estoy con ideas y proyectos en la cabeza. Me parece estupendo vuestra aventura y vuestro nuevo sueño. Estoy segura que será todo para bien. Ahora mismo voy a seguirte en el otro blog.
Besos y abrazos y feliz y prospero año nuevo 2015.

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Ewelina dijo...

Felicidades amiga en este Ańo Nuevo!!!Que se cumplen todos tus desos!!! Besos!

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SUSANA dijo...

Hola Kass:
¡Feliz año nuevo!!! y nunca mejor dicho que en éste momento donde te enfrentarás a un panorama totalmente nuevo !! te deseo todo lo mejor en éste camino que emprenderás junto a tu familia,ustedes tres son el verdadero hogar ,el resto son sólo paredes .
Me encanta verte tan llena de proyectos ,estaré aquí acompañándote como siempre es un placer para mí hacerlo.
Un beso y hasta pronto.

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Cristina dijo...

Querida Kassandra, que tarde llego a acompañarte en esta entrada, y cuántos cambios veo que se presentan en tu vida. No sabía que en los últimos años os habíais mudado en varias ocasiones, debe ser agotador, no sé si más física que mentalmente, y supongo que llega un momento en que apetece ralentizar ese ritmo inquieto y aventurero! Seguro que la decisión que habéis tomado está bien madurada y con actitud positiva, como dices, el tiempo pasa volando y en nada estáis comenzando ese lienzo en blanco! El entorno que describes para vuestro nuevo hogar parece un sueño, te envío mucho ánimo y energía para emprender este duro pero gratificante tramo de vuestra vida!
Seguro que disfrutaré mucho en tu nuevo blog, viendo los pasos que dais en este nuevo proyecto, y tus reflexiones de las que siempre aprendo algo nuevo! Ahora mismo me paso!!
Un abrazo muy fuerte, y aquí estaré para las entradas esporádicas en esta preciosa buhardilla!

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La Desmesurada dijo...

Amé el post. No puedo creer que me lo haya perdido! Ahora ya solucioné la situación, soy una amiga de la buhardilla. Pero este no era el tema por el que quería escribirte. Contame si tenés algún post sobre la educación en casa o si te interesa escribir sobre el tema, porque me parece muy interesante. Lo consideré en algún momento para Camilo pero nuestra realidad no nos permitía intentarlo. No era viable logísticamente con dos padres trabajando fuera de casa. Entonces sopesé los beneficios de la socialización y elegí un jardín muy chiquito y con un programa basado en el método Montessori. Sin embargo, me sigue pareciendo un tema apasionante, un desafío a la creatividad y una labor de disciplina y empeño. Recuerdo leer sobre el tema en una revista de pedagogía española mucho antes de ser madre y pensar, " eso es lo que yo quiero" y si a la experiencia le sumamos una huerta....no sé que más se puede pedir. Besos!

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Mar de versos dijo...

Lindas imágenes y blog.

Besos.

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